Una de las cualidades que no todas las personas tienen es la de la resiliencia. Nuestra Lengua Española, rica en contenido, la define como la capacidad de asumir con cierta flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas.

Es una definición que describe, perfectamente, la habilidad que tiene el ser humano para avanzar y seguir adelante en situaciones complicadas. Tiene algo de adaptabilidad, porque para poder sobreponerse la persona tiene que adaptarse a nuevas situaciones de carácter personal, laboral, etc.

Las famosas crisis personales, que todos en mayor o menos medida hemos sufrido, y las situaciones potencialmente traumáticas son pruebas de las que la resiliencia nos hace salir fortalecidos de ellas.

La aplicación de la resiliencia en nuestras vidas

A nivel personal supone una reestructuración de nuestra psicología, para adaptarnos a la nueva situación, circunstancia y de las propias necesidades que el individuo pueda tener.

Utilizar la resiliencia para sobreponerse a las situaciones adversas sirven como una forma de obtener crecimiento personal y desarrollar el potencial que todos los seres humanos tenemos dentro.

Es muy común que estas personas que desarrollan una resiliencia extraordinaria traten de quitar hierro a las circunstancias, haciendo ver que la vida que les ha tocado no es una vida dura sino acontecimientos difíciles de los que hay que sobreponerse con sus armas.

El concepto resiliencia está ligado indefectiblemente al del optimismo, en sus distintas versiones.  La mayor parte, por no decir la totalidad, de las personas resilientes son optimistas y su grado de optimismo es muy variable. Normalmente cuanto más joven se es,  la resiliencia lleva aparejado un optimismo mayor. Ojo, tratamos esto desde la perspectiva única de personas resilientes. Se puede ser optimista y, sin embargo, no ser una persona resiliente.

Hay que destacar un aspecto esencial: la resiliencia no es una cualidad innata y es algo que todos los seres humanos pueden desarrollar a lo largo de sus vidas. Los modelos familiares ayudan a seguir esos patrones de resiliencia pero muchas de las personas resilientes también han desarrollado esta cualidad por si solas. Es un camino que no está marcado y que cualquiera puede seguir.

Características de las personas resilientes:

Las personas resilientes tienen una serie de características muy concretas:

– Tienen un grado de creatividad elevado.

– Asumen las dificultades como oportunidades de aprendizaje.

– Tienen claro cuáles son sus límites pero también su potencial

– Su vida suele ser una vida optimista pero también objetiva.

– Son capaces de intentar controlar emociones, y no situaciones sabedoras de que están fuera de su alcance.

– Muestran mucha flexibilidad cuando se producen cambios en sus vidas, sean pequeños o grandes.

– La tenacidad forma parte de su condición.

– La ayuda de los demás es importante para ellos y la buscan.

– Utilizan en muchas ocasiones el humor para afrontar la adversidad.

Si cumples con todos estos requisitos, o la mayor parte de ellos….¡enhorabuena! eres una persona resiliente.

Desde Co&Co Training te damos herramientas que pueden ayudarte en este proceso de adquisición de resiliencia. Técnicas basadas en biofeedback para controlar variables fisiológicas y otros recursos que te harán evolucionar como ser humano. ¡Te esperamos!